Organización y “desaprendizaje”



Las Organizaciones, igual que las personas, aprenden.

Aprenden de la experiencia en un contexto caracterizado por la complejidad, en el que son necesarias habilidades tales como la aceptación de la incertidumbre y el error, la innovación, la búsqueda de nuevas ideas, el desarrollo de competencias interpersonales (escucha, estímulo, apertura a la diversidad de valores) etc.

Ese aprendizaje incluye la capacidad de las organizaciones para analizar permanentemente los presupuestos sobre los que actúa y sus prioridades actuales, prejuicios y límites.

Una modalidad de ese aprendizaje – relacionada con la habilidad anterior y responsabilidad de los líderes de una organización- es el llamado “desaprendizaje” o el hecho de desprenderse de conocimiento desactualizado cuando las acciones de la organización son incompatibles con un medio que ha cambiado.